Si tienes pocos días y quieres llevarte el Marruecos que se queda grabado, el desierto de Merzouga es la opción ideal — sin dudarlo. Este es el viaje que más hacemos, y no es casualidad. Merzouga es nuestra casa; las dunas del Erg Chebbi están a unos minutos de donde nacimos.
El campamento es de la familia, no de ninguna empresa. Quien te sirve el té es gente
que vive allí, y por la noche hay tambores — si lo pides, un primo te enseña el ritmo
en el momento, y se ríe de tu primer intento con todo el cariño.
¿Quieres estirarlo a 4 días y enlazar con Fez a la vuelta? ¿O salir desde Fez en vez
de Marrakech? Escríbenos y lo reorganizamos.